Un camino que ya tiene dirección

Siempre tuve claro que quería dedicar mi vida al ámbito de la salud. Esa vocación fue la que me llevó a estudiar Enfermería, especializándome posteriormente en quirófano, un entorno altamente exigente que me permitió desarrollar una gran capacidad de adaptación, toma de decisiones y trabajo bajo presión. Paralelamente, decidí ampliar mi formación estudiando Biotecnología, motivada por la necesidad constante de comprender la medicina desde una perspectiva más amplia y estratégica.
Durante esos años compaginé mis estudios con mi trabajo como enfermera de quirófano, una experiencia que me permitió conocer de primera mano la realidad clínica, el funcionamiento hospitalario y el valor que tienen la precisión, la coordinación y la innovación dentro del entorno sanitario. El quirófano me enseñó disciplina, responsabilidad y rigor. Sin embargo, con el tiempo entendí que mi inquietud profesional iba más allá del ámbito puramente asistencial o técnico.
Ni el laboratorio ni la práctica clínica lograban satisfacer completamente mi manera de entender el desarrollo profesional. Siempre he sido una persona con iniciativa, curiosidad y una gran necesidad de interacción humana. Me motivan los entornos dinámicos, la comunicación, la capacidad de influir, liderar y construir proyectos junto a otras personas. Sentía que necesitaba formar parte de un espacio donde pudiera combinar mi conocimiento sanitario con una visión más global del sector: Entender cómo funcionan las empresas, cómo se toman decisiones estratégicas y cómo se lideran equipos capaces de transformar la Industria.
Fue entonces cuando comencé a interesarme por el sector MedTech y por el papel que desempeñan las compañías que impulsan la innovación sanitaria. Aunque la decisión de cursar un MBA llevaba tiempo madurándose en mi cabeza, el momento de dar el paso no fue sencillo. Implicaba salir de mi zona de confort, dejar atrás mi estabilidad y mudarme de Girona a Barcelona para apostar por una formación exigente y un futuro incierto.
De hecho, inicialmente decidí renunciar. El coste, el cambio de vida y las dudas pesaban más que la ilusión. Pero un mes antes del inicio del programa comprendí que no podía ignorar aquello que realmente quería construir para mi futuro. Entendí que quedarme donde estaba significaba renunciar a una parte importante de mi ambición personal y profesional. Así que decidí arriesgarme.
Hoy puedo afirmar que fue la mejor decisión que pude tomar. Desde el inicio del MBA y LIDERAZGO en Tecnologías Médicas, IA y Salud Digital de talento ephos sentí que estaba entrando en el entorno que llevaba años buscando: Un espacio donde el conocimiento se conecta con la realidad empresarial, donde se aprende de líderes reales del sector y donde la visión estratégica tiene tanto valor como la excelencia técnica.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó al incorporarme a B. Braun. Allí confirmé definitivamente que la industria MedTech representa el lugar donde quiero desarrollar mi carrera. La combinación entre innovación, estrategia, contacto humano y propósito tiene un encaje absoluto con mi perfil y mis aspiraciones. Además, trabajar con productos relacionados con el quirófano me ha permitido aportar una visión clínica diferencial, entendiendo no solo el producto, sino también las necesidades reales del profesional sanitario y del paciente.
Por primera vez siento que he encontrado un entorno donde mi perfil personal y profesional convergen de forma natural. Afronto esta etapa con enorme motivación, con la voluntad de seguir aprendiendo constantemente y con la ambición de crecer dentro de un sector que no solo transforma empresas, sino también la vida de las personas.






