De la vocación a la acción: un cambio con impacto

Si miro hacia atrás, hay algo que siempre ha estado claro para mí: quería dedicarme a algo que tuviera un impacto real en la vida de las personas. Desde pequeña me ha movido una profunda vocación de ayudar y aportar algo positivo al bienestar de quienes me rodean. Pero no fue hasta años después, estudiando la carrera de Marketing, cuando empecé a buscar con más claridad cómo convertir esa vocación en una profesión.
Elegí el marketing porque me apasiona entender las necesidades de las personas, conectar con ellas, comunicar con propósito. Pero en mi interior seguía presente ese deseo de acercarme al mundo de la salud, de contribuir de alguna forma a mejorar la calidad de vida de los pacientes. La industria farmacéutica y biotecnológica comenzó a aparecer entonces como una posibilidad real. ¿Y si pudiera unir ambas pasiones?
Fue esa pregunta la que me llevó a dar el paso e inscribirme en el MBA y LIDERAZGO en Industria Farmacéutica y Biotecnológica en talento ephos. Desde el primer día sentí que había llegado al lugar adecuado. El máster no solo me ha ofrecido una formación sólida, actualizada y profundamente conectada con la realidad del sector, sino que también me ha permitido entender el gran valor que aportamos desde diferentes áreas: marketing, acceso, medical affairs, operaciones, formación médica… todas tienen algo en común: trabajar por y para los pacientes.
Actualmente, tengo la oportunidad de realizar mis prácticas en Boston Scientific, una compañía que representa exactamente lo que buscaba: innovación, compromiso con el paciente y una cultura de colaboración y desarrollo constante. Ocupo el rol de EMEA EDUCARE Proctor Bureau Intern dentro del área de Medical Education, y esta experiencia está siendo mucho más enriquecedora de lo que jamás imaginé.
Mi función principal se centra en dar soporte al programa de proctorship, una iniciativa clave en la formación médica. En Boston Scientific, entendemos que uno de los pilares fundamentales para que las nuevas tecnologías lleguen con éxito a los pacientes es que los profesionales sanitarios estén perfectamente formados en su uso. Para ello, el programa de proctorship permite que médicos expertos (proctors) acompañen, enseñen y supervisen a otros especialistas durante procedimientos reales, compartiendo buenas prácticas y asegurando un aprendizaje seguro y de calidad por toda Europa, Africa y Oriente Medio.
A veces, el verdadero impacto no está en lo visible, sino en lo que ocurre detrás. No hace falta estar en un quirófano para marcar la diferencia. Desde roles en la Industria Farmacéutica, contribuimos a que los médicos lleguen mejor preparados a cada procedimiento o consulta, y eso, aunque no lo veamos directamente, acaba tocando la vida de miles de pacientes.
En un entorno tan técnico como el de la Industria Farmacéutica o de Tecnologías Médicas, a menudo se piensa que lo científico lo es todo. Pero hay algo igual de esencial: la capacidad de tener una visión estratégica, de coordinar equipos, procesos y tiempos, y de hacer que todo encaje con precisión. Esa parte, la que hace que las cosas realmente funcionen, requiere habilidades que no siempre se enseñan en los libros: pensamiento crítico, gestión, comunicación y visión global. Y lo más interesante es que muchas de estas habilidades pueden venir de trayectorias distintas, como el marketing, la empresa o la comunicación. Porque entender el “por qué” y el “cómo” detrás de cada acción también puede marcar la diferencia
Este camino es, sin duda, el que más refleja quién soy. Me alegra haberme atrevido a salir de lo establecido, a explorar nuevas posibilidades, y sobre todo, a seguir una vocación que siempre ha estado ahí.






